ESCUMODA
13/01/2026

En el mundo del diseño de moda, la creatividad no basta. La verdadera maestría surge cuando una idea se materializa con precisión. Pasar del boceto al prototipo implica un proceso técnico lleno de decisiones que definen la calidad final de una prenda. Muchos errores comunes se pueden evitar con una metodología clara y comunicación efectiva entre diseñador y taller.



La imagen personal ha evolucionado de forma acelerada en los últimos años, especialmente con el crecimiento de las redes sociales y el entorno digital. Hoy, la imagen no solo se construye en espacios físicos, sino también en plataformas digitales donde la percepción se forma en segundos. En este contexto, el diseño de imagen se adapta a nuevas tendencias que priorizan autenticidad, coherencia y estrategia visual.
Una de las principales tendencias actuales es la autenticidad visual. Las personas buscan proyectar una imagen real, alineada con su personalidad y valores. Esto se traduce en estilos más naturales, combinaciones honestas y una comunicación visual coherente. La imagen personal ya no se trata de encajar en un molde, sino de diseñar una identidad visual propia con intención, como se explica en “Cómo construir una imagen personal profesional: guía para destacar en el mundo actual”.
La presencia digital es ahora un pilar de la imagen personal. Fotografías, videos, colores, tipografías y tono de comunicación construyen una narrativa visual constante. En 2025, se prioriza una estética limpia, mensajes claros y una identidad visual reconocible en redes sociales, LinkedIn y portafolios digitales. La coherencia entre lo digital y lo presencial es fundamental para generar credibilidad.
Otra tendencia clave es el uso estratégico del color. En imagen personal, los colores se eligen no solo por estética, sino por el mensaje que comunican. Tonos neutros combinados con acentos de color permiten proyectar profesionalismo sin perder personalidad. Este enfoque se relaciona con conceptos de armonía visual que también abordamos en “Cómo usar un pop of color sin sobrecargar el look”.
La comunicación no verbal sigue siendo determinante. Postura, expresión facial y lenguaje corporal complementan la imagen visual, especialmente en videos, entrevistas virtuales y presentaciones online. El diseño de imagen actual integra estas habilidades para lograr una proyección segura y congruente.
En paralelo, la imagen personal comienza a vincularse más con la imagen de marca. Profesionales, creativos y emprendedores entienden que su imagen es parte de su identidad profesional. Este cruce entre lo personal y lo corporativo se profundiza en “Diseño de imagen corporativa y personal”, donde se analiza cómo ambas dimensiones se complementan estratégicamente.
Formarse en diseño de imagen hoy implica comprender tendencias, psicología visual, estilismo, comunicación estratégica y dirección estética. La Licenciatura en Empresas de Diseño de Imagen prepara a los estudiantes para responder a estos retos actuales, formando profesionales capaces de diseñar identidades visuales sólidas en un entorno digital y cambiante.
La imagen personal en la era digital no es improvisada: es diseñada. Con conocimiento, estrategia y sensibilidad estética, es posible construir una identidad visual que destaque, conecte y comunique con claridad en cualquier plataforma.
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